«Hay que innovar y trabajar por un futuro en el que el paciente sea lo más importante»

Juan Manuel Molina, presidente del sector dental de Fenin

Juan Manuel Molina, director general de Henry Schein para España y Portugal, acaba de ser elegido por unanimidad presidente del sector dental de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria. Desde este cargo trabajará, junto al resto de la nueva junta directiva, en transmitir al profesional que invertir en la mejora de procesos y tratamientos es clave en el panorama odontológico actual.

—¿Qué le decidió a presentarse como candidato a la presidencia del sector dental de Fenin?
—Hacía tiempo que en la junta se había comentado la posibilidad de una evolución y, tras hablar con todos los miembros de esta y con Federico Schmidt, el anterior presidente, vi que podía ofrecer una visión diferente que era compartida por todos. Así que, tras trabajar internamente y ver cómo podía adquirir el compromiso con la industria, decidí presentarme.

—¿Cuáles son las líneas fundamentales de su programa?
—Básicamente vamos a mantener los pilares que hasta ahora han hecho el área dental de Fenin y, a partir de ahí, trabajaremos en tres grandes proyectos: para empezar, vamos a fomentar y desarrollar la relación con los Colegios de Odontólogos, Protésicos e Higienistas, así como con Universidades y organismos oficiales. Todos formamos parte del sector. En segundo lugar, vamos a crear unas líneas de trabajo a nivel internacional con el fin de que Fenin tenga visibilidad y acceso a la información de forma que la industria española y sus profesionales puedan saber con anterioridad hacia dónde va el mercado y, por último, vamos a trabajar en las necesidades de los asociados según sean fabricantes o distribuidores.

—Acaba de celebrarse la edición bienal de Expodental, ¿tiene previsto introducir cambios en la organización de la feria?
—Expodental es la feria de la industria y, durante muchos años ha sido, y será, el referente para que los profesionales del sector dental encuentren lo que necesitan.
La organización de esta feria, que Luis Garralda impulsa con entusiasmo cada dos años, supone el esfuerzo de mucha gente, no solo de los responsables de Fenin. Pero, volviendo a su pregunta, la feria seguirá en la misma línea, aunque como siempre intentaremos que vaya mejorando cada año y, por lo tanto, introduciremos las mejoras que correspondan para cubrir las expectativas de los profesionales. Por ejemplo, este año ha sido el código de Buenas Prácticas, con el fin de intentar tener un evento más profesional.

—En la feria participaron 325 empresas, algunas de ellas extranjeras, de las que alrededor de 70 están integradas en Fenin, ¿contempla algún plan para aumentar el número de firmas asociadas?
—Es pronto para ver cómo plantearemos la siguiente edición, pero, por supuesto, intentaremos tener una feria que aporte un valor añadido. Esto es algo que siempre atraerá a más visitantes y expositores.

Juan Manuel Molina, presidente del sector dental de Fenin; Alfonso Alonso, ministro de Sanidad y Consumo en funciones; el Dr. Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas de España, y José Javier Castrodeza, secretario general de Sanidad y Consumo, durante la pasada edición de Expodental.

—¿El hecho de ser director general de una multinacional ayudará a impulsar la presencia internacional del sector dental de Fenin?
—Creo que el objetivo de la nueva junta es estar comprometida con la industria y sus agentes, desde el paciente hasta el fabricante. Por tanto, intentaremos trabajar para dar una visión más abierta y de innovación al mercado.

—En el mercado interior se facturaron casi 650 millones de euros, un 2% menos que en 2014, ¿es una cifra representativa de la industria? ¿Qué estrategia se puede seguir para incrementarla? ¿Cree que se ha tocado fondo?
—Es un sector pequeño dentro de la industria sanitaria, pero la cifra es respetable y debemos seguir trabajando para mejorar esa facturación. Ahora bien, no hay que olvidarse de que venimos de tiempos de crisis y que el mercado dental actual está cambiando hacia una Odontología digital, donde la tecnología cambiará la forma de entender la profesión. Todavía hay mucho camino por recorrer, el mercado está vivo y los pacientes cada vez necesitan estar más cómodos con esta profesión. Hay que recordar que España continúa a la cola de Europa en cuanto a número de visitas al dentista, aunque en los últimos años ha mejorado, como muestra el Libro Blanco del Consejo General de Dentistas.

Estrategias se pueden hacer muchas, pero creo que en el momento actual lo esencial es que los profesionales entiendan que hay que innovar y trabajar por un futuro en que el paciente sea lo más importante y que, por tanto, invertir en mejorar procesos y tratamientos es una garantía.

—Esa caída del negocio general contrasta con el incremento de las exportaciones de las empresas dentales españolas, que alcanzaron los 114 millones de euros en la pasada campaña, ¿hay margen de crecimiento? ¿Ocupa la industria española el puesto que le corresponde en el sector dental?
—La industria española está creciendo a pesar de los problemas y la crisis. Por ello, es normal que vayamos avanzando en las exportaciones, eso mantiene vivos a muchos empresarios que dan trabajo. El mercado internacional es muy competitivo y las empresas fabricantes españolas ofrecen productos de gran calidad.

Por lo tanto, hay margen de crecimiento y debemos trabajar para que España tenga fuera la imagen que precisa la industria y los profesionales que la integran.

—¿Son optimistas las empresas de cara al futuro a corto y medio plazo?
—El futuro pasa por regular de forma correcta e innovar y presentar alternativas que hagan más atractivos los productos, y eso pasa por orientarse de forma correcta al paciente, sus necesidades y sus expectativas. Por lo tanto, es necesario que las clínicas y los laboratorios innoven y pongan a disposición de los pacientes equipos y tecnología que hagan los tratamientos más eficientes y de mayor calidad. Para ello, la industria debe ofrecer esa tecnología y productos innovadores. Al final no hay que olvidar que estamos hablando de salud.

—¿Cuáles son las preocupaciones que manifiestan las empresas del sector dental de Fenin?
—En el momento actual hay muchas inquietudes, pero hay que esperar a tener un gobierno estable para poder empezar a trabajar en una mejor consideración de la salud oral como si fuera la salud total. Muchas enfermedades empiezan por una boca en mal estado, y eso repercute en todo el organismo.

Luego tenemos el tema del IVA, que impacta de manera importante en los tratamientos y productos. Últimamente ya hemos visto en diferentes medios el impacto en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Si eso lo llevas al bolsillo del paciente, también es un impacto que preocupa. Y, por último, está el tema de la regulación, donde cada vez hay más normas. Debemos hacer lo posible para que se cumplan y se sancione a los que no sigan las reglas de todos.

—¿Cuenta la industria dental con todos los apoyos imprescindibles de la administración?
—Hay mucho avanzado y mucho por hacer. Esperemos al 26 de junio –fecha de celebración de las elecciones generales– y después hablamos.

Nueva Junta Directiva de Fenin Dental

– Presidente: Juan M. Molina (Henry Schein España)
– Vicepresidente: José María Puzo (Dentsply Sirona Ibérica)
– Tesorero: Miguel Pascual (Acteon Médico-Dental Ibérica)
– Vocales: Jesús Gil (3M España), Antoni Carles (Antoni Carles), Miguel Piedrafita (Carestream Health Spain), Federico Schmidt (Casa Schmidt), Joan Sensarrich (Dental de Venta Directa), Luis Garralda (Intra-Lock), Alberto Cervera (DM CEO), Javier Schmidt (Especialidades Dentales Kalma), Francisco Sánchez (Esproden), Luis Molina (Heraeus Kulzer), Stig Näs (Incotrading), Sonia Gomara (Ivoclar Vivadent), Javier Castillo (Nueva Fedesa), Julián Raneda (Proclinic), y José A. Domínguez (Unión Dental-Unidesa).

Leer más

Castellón acoge las Jornadas de Cooperación Sanitaria y Acción Humanitaria de Medicus Mundi

El Dr. del Rey contó sus experiencias como dentista solidario

Honduras, República Dominicana, India o Nepal son los destinos en los que el dentista castellonés Christian del Rey ha desarrollado acciones de voluntariado.

Las Jornadas de Cooperación Sanitaria y Acción Humanitaria, impulsadas por Medicus Mundi, inauguró la agenda de actividades de la Red Solidaria Sanitaria, de la que forma parte el Colegio de Dentistas de Castellón (CODECS), junto a otros organismos colegiales e instituciones públicas castellonenses.

El Dr. Christian del Rey, que participó en el encuentro en representación del colegio levantino, quiso compartir su experiencia profesional con el resto de los asistentes. «Quiero contar mi experiencia como voluntario: qué encuentra, qué vive y qué puede esperar un voluntario cuando colabora en un proyecto de cooperación, en mi caso de tipo sanitario».

Honduras, su primera experiencia

Honduras fue su primera salida al terreno. Corría el año 1995. Christian tenía 22 años. Estaba en cuarto de carrera. Contactó con la ONG Dentistas sin Fronteras y, desde entonces, ha seguido ligado a la organización, bien como voluntario en proyectos de desarrollo, bien ayudando a recopilar material o contribuyendo en campañas de captación de fondos.

Grupo de voluntarios en La India.

Desde su primera experiencia en Honduras hasta la última –las pasadas Navidades en Nepal, de la mano de Bomberos sin Fronteras– han pasado ya 21 años, pero Christian asegura que el paso del tiempo no ha variado la motivación que le ha llevado en cada una de las ocasiones a participar como voluntario en proyectos sanitarios en países del sur. «Lo que me lleva a decir sí es el hecho de querer aportar lo que sé hacer a otras personas, sin esperar nada a cambio; pero lo cierto es que, aunque piensas que das mucho, al final recibes mucho más».

Explica que este tipo de voluntariados se organizan de manera rigurosa y con mucha antelación. «Generalmente se llevan a cabo en vacaciones, normalmente en agosto, porque es cuando hay más disponibilidad, pero todo se empieza a organizar a cinco meses vista, con reparto de tareas, reuniones informativas y para enseñarnos qué vamos a encontrar en el país».

Del Rey añade que los cometidos que ha desarrollado como profesional en los países que ha visitado con esta ONG incluyen desde tareas de Odontología preventiva, con charlas de sensibilización en comunidades, colegios y orfanatos, a cirugía y, si las condiciones lo permiten, Odontología conservadora y Endodoncia. Reconoce que en las zonas a las que se ha desplazado «hay mucha gente sin posibilidad de acceder a un servicio odontológico, pero lejos de vernos con cierto recelo, el recibimiento en muy positivo, los pacientes están dispuestos a colaborar en todo».

La dieta, factor clave en la salud bucodental

Sobre los principales problemas bucodentales con los que se ha topado, afirma que «en países con una dieta rica en azúcar, encontramos caries infantil muy agresiva; mientras que en otros donde se consume mucho vegetal y poco azúcar refinado, los dientes no tienen caries pero en adultos aparecen más problemas de encías».

Por otro lado, asegura que, de cara al verano, su participación como voluntario está más orientada en este momento a colaborar con la organización desde España, pues hay que dar paso a que la gente joven se involucre en los proyectos.

Reconoce, no obstante, que hay una fuerte implicación de los profesionales sanitarios en el ámbito de la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria, en especial de los dentistas. «Existen muchas ONG en el ámbito dental y un fuerte apoyo a sus programas. Por ejemplo, Dentistas sin Fronteras llena sus cupos: entre todos los proyectos que lleva a cabo en otros países desplaza a un centenar de dentistas al año». Quizás porque, como apunta Christian, siempre se vuelve con un buen sabor de boca. «En mi caso todas las experiencias han sido positivas, no sólo por lo que puedes hacer por otros, sino porque te abren a otra gente, a otras culturas. Siempre he vuelto con amigos», concluye.

Leer más

El presidente de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo implica a los dentistas en el control del consumo de tabaco

El Dr. Francisco Rodríguez Lozano, presidente de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo.

El doctor Francisco Rodríguez Lozano, presidente de la Red Europea de Prevención del Tabaquismo, impartió una conferencia en el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife sobre el paciente fumador.

El Dr. Rodríguez Lozano explicó a los asistentes la la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, aplicable para todos los países, sobre el empaquetado genérico como medida para reducir el consumo de tabaco y evitar que los más jóvenes adquieran este mal hábito.

El encuentro, enmarcado dentro de la formación anual que ofrece la entidad colegial insular, sirvió para tratar la importancia de la implicación de los dentistas en el control del tabaquismo, mediante el apoyo a los pacientes fumadores que llegan a sus consultas.

Leer más

Convenio entre CEU-UCH y la Fundación QUAES

La Universidad CEU Cardenal Herrera y la Fundación QUAES han suscrito un convenio marco de colaboración para promover conjuntamente actividades de investigación científica y desarrollo tecnológico, así como otras que permitan la formación continua y especializada en estas áreas.

La rectora de la Universidad CEU Cardenal Herrera, Rosa Visiedo, y la secretaria de QUAES, Miriam Pastor, han suscrito este convenio que también prevé la promoción y desarrollo conjunto de actividades de divulgación científica y formación continuada, tales como la organización de jornadas, seminarios o cursos.

Leer más

«Dos implantes en mandíbula en gente mayor no es un privilegio, sino una necesidad que evita su malnutrición»

Dr. Antonio J. Flichy Fernández, promotor de la Fundación Paquita Fernández Lozano

Restaurar la función masticatoria y la calidad de vida de nuestros mayores es el objetivo principal de la Fundación Paquita Fernández Lozano, organización de reciente creación que recibe su nombre de la abuela del Dr. Antonio Flichy Fernández. Este joven profesional, tras seis años de lucha, ha logrado sacar adelante un bonito proyecto solidario que ya ha comenzado a dar sus primeros pasos en Valencia.

—¿Cómo surgió la idea de crear la Fundación Paquita Fernández Lozano?
—La idea surgió hace ya doce años, cuando estaba estudiando la licenciatura de Odontología en Barcelona. Por aquel entonces, mi abuela, Paquita Fernández Lozano, necesitaba hacerse algunos tratamientos de la cavidad oral, entre ellos, una prótesis removible tanto maxilar como mandibular. Estando en las prácticas de la facultad, me comentaron que existían ayudas para gente con recursos limitados para este tipo de tratamientos. Me movilicé para ver si mi abuela cumplía los requisitos; fueron tres meses de papeles entre ir a la Seguridad Social, ver trabajadores sociales, etc. hasta que se lo aprobaron y se lo pudo realizar. En ese momento fui aún más consciente de que había mucha gente con falta de recursos y que necesitaban de ayuda para algo tan básico como comer. Pensé que muchas personas sin ningún diente en boca no siempre tendrían suficiente con una prótesis completa en mandíbula, por su movilidad y más aún en casos de poco soporte óseo. Tenía claro que quería estudiar una especialización en Cirugía Bucal y fue cuestión de esperar, seguir formándome y encontrar el momento de reemprender la idea. Esto fue en el verano de 2009.

Unos meses antes mi abuela necesitó la colocación de unos implantes para llevar sobre estos una prótesis removible y tuvo la suerte de tener un nieto dentista que estaba acabando su formación. En mi caso, conté con la ayuda de un profesor y amigo, el Dr. Miguel Peñarrocha, que se ofreció a realizarle el tratamiento asumiendo él los gastos de la cirugía y yo los de la prótesis. Tras llevar su prótesis sobre implantes unos meses y tras unas complicaciones médicas imprevistas mi abuela falleció. Fue un golpe duro, pero me quedé con la idea de que, al menos, por poco tiempo que fuera, pudo volver a comer bien. Encontes decidí que tenía que crear algo para ayudar a más gente.

—Dibújenos, por favor, un perfil de su abuela, quien da nombre a esta fundación.
—Difícil plasmar con palabras todo lo que mi abuela representó para todos y cada uno de los miembros de mi familia. Era una persona cercana, amigable con todo el mundo, entrañable, risueña, luchadora y fuerte, pese a la fragilidad que mostraba por fuera. Por muy mal que estuvieran las cosas, siempre buscaba el lado positivo, sabía cómo hacer que te sintieras bien, pese a cualquier circunstancia. Jamás criticaba nada de nadie y siempre anteponía el bien de los demás al suyo propio. No le daba importancia a las cosas materiales, pero sí al valor de la familia. Se desvivía por todos y cada uno de nosotros. Realmente fue la «Yaya Paquita» de muchos amigos míos y de mis padres. Estoy muy orgulloso de ella, de cómo la gente la quería. Durante toda mi vida ha sido un ejemplo a seguir, por su sencillez y humildad, por dar valor a las cosas que realmente lo tienen… Siempre que me desvío pienso en ella y procuro reconducir mi vida para seguir sus pasos.

—¿Cuáles son los objetivos de la Fundación?
—El objetivo principal de la Fundación es restaurar la función masticatoria y la calidad de vida de nuestros mayores, de nuestro vecino con una pensión escasa o del anciano simpático con el que te cruzas comprando el pan por las mañanas. No hace falta irnos muy lejos para ayudar. Empezaremos colocando prótesis removibles completas en maxilar superior y una prótesis removible sobre dos implantes en mandíbula.

El Dr. Antonio Flichy durante la presentación de la Fundación.

—También tienen previsto realizar acciones formativas y de investigación en el ámbito de la Implantología, ¿nos puede concretar más este punto?
—Se realizarán cursos de formación dirigidos a odontólogos e higienistas, con el fin de recaudar fondos para sufragar los gastos de la fundación, que, por el momento son bajos, pero con el tiempo se incrementarán en costes de material para tratamientos. Ya contamos con diversas empresas colaboradoras, que aportan el material sin coste, del mismo modo que varios compañeros ponen sus manos y su tiempo. En relación a la investigación se quiere demostrar que dos implantes en mandíbula en gente mayor no es un privilegio, sino una necesidad que evita su malnutrición.

—¿Quiénes y cómo pueden beneficiarse de los servicios de la Fundación Paquita Fernández Lozano?
—Los ancianos mayores de 65 años en los que se evalúe la necesidad real de llevar dos implantes con su prótesis por falta de hueso y que cumplan unos requisitos económicos, como que sean jubilados con pensiones por debajo del IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). Además, se analiza el nivel adquisitivo de familiares directos como sus hijos.

Se han establecido una serie de filtros para evitar una mala selección de pacientes. El principal es que son los trabajadores sociales colaboradores que trabajan en hospitales, quienes, tras un informe, deciden si la persona se beneficiará o no. Nosotros no podemos seleccionar a los pacientes. Una vez filtrados por un odontólogo del hospital colaborador y, pasado el control del trabajador social, será este quien les remita a la clínica que crea conveniente, dentro de las colaboradoras.

—¿En qué ciudades se actúa?
—La primera ciudad es Valencia. Como todo en sus inicios, cuesta arrancar y en ello estamos. Hemos contactado con un primer trabajador social de un hospital y con el departamento de Estomatología del mismo. Ellos serán los primeros que evaluarán los casos y nos los remitirán. Se está haciendo en estos momentos seguimiento de algún posible primer paciente, pero aún no se ha elaborado el informe social.

Además, están previstas acciones en Barcelona, Tarragona, Madrid, Sevilla, Granada, Almería y Santiago de Compostela, pero no significa que se vaya a hacer ya. Las cosas se hacen con calma y sin prisas, estando todo bien atado, sobre todo teniendo en cuenta que somos noveles en esto y contamos con poca ayuda de gente e infraestructura. Poco a poco, cuando se vea que es factible, se incluirán más ciudades. Por otra parte, habrá una futura colaboración con el grupo Best Quality Dental Centers (BQDC), que engloba diversas clínicas de ámbito nacional cuyos profesionales son referentes para todos nosotros.

—¿Qué infraestructura tiene la Fundación? ¿De dónde recibe ayudas?
—Principalmente una web informativa y las clínicas colaboradoras. Es una organización austera, sin ánimo de lucro, todo beneficio que pueda obtener es para revertirlo directamente en el tratamiento de más pacientes. En este punto y referente también a las ayudas, es importante marcar una línea divisoria entre lo que representa esta Fundación y otras entidades que combinan trabajos remunerados con el afán lucrativo, como cualquier otra clínica, y, parcialmente, una labor social. No tiene nada que ver y puede dar pie a confusión. En nuestro caso, nos hemos juntado un grupo de odontólogos, de diferentes ciudades, todos con especialización de Máster en Cirugía o Periodoncia de un mínimo de 2-3 años, con otro mínimo de 3-4 años de experiencia laboral como cirujanos, que deciden intervenir a dos pacientes al mes como mucho para ayudar sin más a una persona mayor a mejorar su calidad de vida.

Presentación de la Fundación Paquita Fernández Lozano en Valencia. En la foto, varios patronos de la Fundación junto con representantes de empresas colaboradoras.

Presentación de la Fundación Paquita Fernández Lozano en Valencia. En la foto, varios patronos de la Fundación junto con representantes de empresas colaboradoras.

La Fundación no dispone ni de sede ni de centros propios. Cualquier clínica puede colaborar si cumple los requisitos, pero quien se decida a hacerlo que lo haga porque realmente tiene la necesidad personal y profesional de ayudar, sin ningún tipo de afán recaudatorio. De hecho, las clínicas colaboradoras tienen prohibido publicitar que colaboran con la Fundación.

En lo referente a cuestiones económicas, por el momento todo, absolutamente todo el material relacionado con la cirugía de estos pacientes está cubierto y aportado por las empresas colaboradoras: MozoGrau-TiCare, Sunstar-GUM, Sanhigía, IPD, Dinnbier Dental, Silicom Dental, etc… Esto hace que las necesidades económicas sean más bien nulas. No obstante, somos conscientes de que cuando exista un volumen elevado de pacientes entre todas las ciudades, las empresas no podrán sufragar todos los materiales, de ahí las jornadas de formación que realizaremos. Por otra parte, la empresa Sunstar-GUM, además del material que aporta, realiza una donación económica anual a la Fundación. Por último, personalmente, y a modo de ejemplo, de todos los cursos que realizo –entre uno y tres al mes–, dono del 50 al 100% de los honorarios a la Fundación. En ocasiones nos cuesta creer que alguien quiera ayudar porque sí, sin más, porque le nace, le llena y enriquece como persona, pero no es tan raro encontrar a estas personas. Yo me he rodeado de muchas así. De hecho, todos y cada uno de los colaboradores de la Fundación responden a este perfil.

—¿Qué tienen que hacer las clínicas y empresas que quieran colaborar con este proyecto?
—Las clínicas, por el momento, mantenerse a la espera, ya que estamos empezando. No existe capacidad personal para cubrir todas las que por el momento se han ofrecido de forma altruista. Poco a poco se irán sumando más. Asimismo, las empresas están abiertas a aportar su granito de arena a la Fundación. Ya han colaborado con nosotros desde el notario Lorenzo Valero Rubio, que no ha cobrado los honorarios de constitución de la Fundación; la periodista Melania Bentué, que ha ayudado a la realización de la rueda de prensa de presentación; un informático, de CSNet, que ha realizado la web gratuitamente; los laboratorios de prótesis que realizan los trabajos sin coste; depósitos dentales que aportan su material; dentistas que ponen sus clínicas y sus manos; MozoGrau-TiCare que pone todos los implantes y aditamentos; Sunstar-GUM que aporta biomateriales y kits de higiene, etc. En la medida de lo posible, y desde su ámbito laboral, cada uno puede aportar lo que pueda y quiera. La gente es buena por naturaleza, nosotros solo hemos creado un vehículo para que lo sea, y bajo este prisma, cada uno que aporte lo que considere oportuno.

A día de hoy la Fundación necesita tener cobertura con más trabajadores sociales de diferentes partes de España, hospitales que deriven pacientes a dichos trabajadores, un abogado y un gestor que lleven los pocos papeles que mueve la Fundación, etc. Todo el que quiera colaborar, lo debe hacer sin pensar que esto le va a repercutir de algún modo en un beneficio económico directo o indirecto; todo lo contrario, resta tiempo e ingresos, pero te llena de vida, de satisfacción personal y profesional, y eso, para muchos, no tiene precio.

—¿Qué le está aportando a usted estar al frente de la Fundación Paquita Fernández Lozano?
—Siento que le estoy devolviendo a la sociedad parte de lo que me ha dado. Estudié en una universidad pública y cuando tenía 20 años un profesor, en su primer día de clase, nos dejó claro que no habíamos ido allí a calentar la silla, que la mayor parte de nuestros estudios estaban siendo costeados por los impuestos de nuestros vecinos, amigos, mayores, etc. y que era nuestra obligación aprender y devolver lo recibido. Y así lo pretendo hacer. Si yo estoy donde estoy con mi licenciatura, mi doctorado y mi máster de especialización en cirugía, es gracias, en parte, a nuestra sociedad, así que me siento en deuda con ella. A nivel profesional la mayor satisfacción que puedo obtener es saber que has colaborado en mejorar la calidad de vida de una persona, que le has ayudado a sonreír cada día, a comer con ilusión, a no tener malestar, etc. En nuestro pequeño campo de actuación, la boca, podemos cambiar la vida de alguien para mejor, y esto no tiene precio, más aún si la persona no tiene medios para hacerlo de otra forma.

A modo personal, estar al frente de la Fundación es honrar la memoria de mi abuela ayudando a los demás. Estoy seguro de que, de algún modo, debe estar orgullosa de que su vida y su ejemplo hayan servido para que un proyecto como este, después de seis años de lucha, vea la luz. Solo espero a modo personal transmitir a cada uno de mis pacientes un poquito de ella, sin la cual, yo no sería como soy.

Leer más