«La universidad no está respondiendo al debate de ideas y ético en torno a la solidaridad dental»

Escenario de las acciones sociales realizadas a través de la Odontología

Partiendo de la paradójica idea de que las ONG no deberían existir, pero que su proliferación denota la existencia de necesidades y, por tanto, su razón de ser, GACETA DENTAL reunió a algunos de sus representantes para comentar la situación actual de la solidaridad odontológica. Su objetivo común es generar sinergias entre las diversas instituciones que desarrollan actividades solidarias, como apoyo y recurso dentro del ámbito de la salud dental, así como reivindicar el papel de la Universidad como abastecedor de una formación integral y humanista del estudiante.

Uno de los conceptos que mayor protagonismo está cobrando dentro del sector dental en los últimos tiempos es el de solidaridad. Pero, ¿a qué hace referencia realmente la Odontología solidaria? ¿Qué actores están en la actualidad verdaderamente involucrados? Para dar respuesta a estas y a otras cuestiones, así como realizar un análisis de la situación actual del voluntariado y conocer los diferentes organismos y asociaciones que mayor actividad muestran alrededor de la salud bucodental en nuestro país, GACETA DENTAL reunió en un desayuno de trabajo a los miembros de cinco de ellas: los doctores David González Alarcón, coordinador general de la división de Odontología en la ONG Zerca y Lejos; Mayte García Reguero, presidenta de Odontología Solidaria; Ignacio Calatayud, responsable en Madrid de la ONG DentalCoop; Silvana Escuder, voluntaria de la Comisión de Compromiso Social de la Fundación COEM y Francisco García Lorente, miembro del Comité Ejecutivo del Consejo General de Dentistas y vicepresidente del Colegio de Dentistas de León, quien acudió acompañado por el director de comunicación de la organización colegial, Antonio Serrano.

Formación humanista

Si hubiera que elegir una palabra para definir la sensación general de todos los asistentes a la hora de referirse a la etapa que atraviesa actualmente la solidaridad en el mundo dental, esta sería la de «paradójica». Así trató de explicarlo el doctor Ignacio Calatayud, de DentalCoop, para quien «nunca en la historia de la Odontología española había habido tantas posibilidades de hacer voluntariado, tantas ONG y tanta gente con interés, pero paradójicamente, los que ya contamos con un bagaje humano y personal en este sentido, no comprendemos por qué la gente no participa más de nuestras ideas. Y es que la formación que reciben las nuevas generaciones de odontólogos a nivel universitario está muy mediatizada desde el punto de vista mercantilista y del éxito y no se cultiva tanto el espíritu de formación integral y humanista del estudiante. Cuando realizamos jornadas, nos da la sensación de que estamos siempre los mismos, pero por el contrario nunca antes hemos contado con tantas ONG dentales».

En este sentido, la doctora Silvana Escuder, voluntaria del COEM, añadió que «existen profesiones, como la nuestra, que son vocacionales y donde un alto porcentaje de quienes las estudian son personas de por sí sensibilizadas con las desigualdades o con los problemas sociales. Pero en el Grado de Odontología en España esta parte no se estimula mucho a lo largo de la carrera. Es mi percepción por mi experiencia de haber estudiado en tres sitios diferentes: Uruguay, Barcelona y Madrid. Desde luego, la sensibilización a nivel formativo en Uruguay es muchísimo mayor que en Barcelona y Madrid. Por tanto, ahí falta algo. Hablamos de la formación de dentistas porque nos referimos a voluntariado. ¿Por qué tenemos la sensación de que hay pocos voluntarios? ¿Por qué los odontólogos en general no están sensibilizados? Si quisiéramos formar a unos dentistas más sensibles a una profesión sanitaria social, habría que empezar desde el principio. Hay un gran número de jóvenes que sí que se sensibilizarían durante la carrera, sabiendo que pueden vivir de su profesión y desarrollarla científicamente», concluyó.

«Aunque ya no sea por un tema de Odontología o de justicia social, sino de vocación y responsabilidad sanitaria», apostilló el doctor Calatayud.
Por su parte, el doctor David González, de Zerca y Lejos, insistió en que las facultades de Odontología españolas tienen espacios en los que poder fomentar esta humanización del Grado. «Si no hay un debate ético en la Universidad falta algo, es necesario invitar al debate y abrilo, no se puede cultivar si no hay tierra. Habría que establecer una red de pensamiento, reunirnos con los profesores y moverlo. Se puede hacer, crear un trabajo en red de varias organizaciones, de instituciones afines. Es posible plantear una asignatura de Odontología social. Es muy necesario entablar una relación con la Universidad porque son los que están menos permeables. Está implicada la institución colegial, los dentistas de a pie, los medios de comunicación…, y, sin embargo, la Universidad no está respondiendo a este debate de ideas y ético».

De acuerdo con la reivindicación de humanizar el Grado, el doctor García Lorente añadió que dicha humanización se estaba perdiendo debido a que «en estos momentos el principal enfoque del estudiante que sale de la Universidad es ver dónde trabaja, cuánto gana y cuántos implantes pone».

Ver y tocar bocas

Por todo ello, la doctora Escuder quiso insistir en que «yo estudié la profesión para mantener la salud bucal de la población, sobre todo de los más necesitados que son los que menos acceso van a tener a las clínicas privadas. Es un razonamiento que debería estar desde el principio de la formación hasta el final, ya que es lo que permite que cuando seas un profesional conozcas tu potencial y lo puedas aplicar en la práctica. Yo hasta tercero no atendía a nadie, simplemente acudíamos como auxiliares a dar alguna charla y a ver bocas».

A este respecto, el doctor Calatayud quiso hacer hincapié en que «ese aspecto del ver y del tocar es algo que siempre me inspira mucho a propósito de fomentar el voluntariado entre la población. Este tipo de temas, por mucho que te los expliquen, si no los tocas y los sientes, no te van a llegar. Por eso, nuestro mensaje siempre es ‘acércate, vívelo, toca’, porque de cada diez que lo hacen, a lo mejor solo se compromete uno, pero los otros nueve lo van interiorizando, van teniendo un discurso intelectual y pasando de la cultura del tener a la del ser. Ahora, los expertos del marketing dicen que antes se consumían productos y que la moda actual es consumir vivencias y experiencias. A lo mejor lo tenemos que intentar así, ‘acércate a la experiencia porque esa cultura del ser es la que te va a llenar’»

En este punto, y en contraposición con lo que ocurre en España, la doctora Mayte García Reguero, de Odontología Solidaria, quiso también hacer especial mención al método universitario de Latinoamérica donde sí existe una parte obligatoria de colaboración integrada en la carrera. «Los voluntarios latinoamericanos tienen muy arraigada la vocación y responsabilidad sanitaria y muchos nos preguntan que si en España no existe lo que ellos llaman el ‘rural’ o el ‘social’. Ejercer la Odontología solidaria en sus comunidades es una parte muy importante de su formación».

Así lo constató el doctor Calatayud al asegurar que «los latinoamericanos que trabajan en España son más solidarios que los españoles. Me llama la atención cómo de cada diez voluntarios que maneja DentalCoop, tres o cuatro son latinoamericanos, lo que no refleja el porcentaje de población que vive en España».

Por su parte, el doctor González relató que «a nosotros nos invitaron desde la Universidad Nacional de Rosario, en Argentina, para ver los programas extramuros de Odontología social. Tienen un progama muy fuerte que son casi tres años de servicio a la comunidad. En Camerún también lo realizamos, pero realmente está inspirado en programas latinoamericanos, no europeos».

Tejer redes

Para el doctor Francisco García Lorente, del Consejo General de Dentistas, «hasta hace poco, la Odontología era una profesión muy solitaria e individualista. Afortunadamente, el panorama ha cambiado bastante, ya que ahora existe más comunicación entre unos y otros. Lo que debemos hacer, ONG, grupos interesados y, en nuestro caso, el Consejo General de Dentistas, es fomentar la colaboración y, sobre todo, darle armas, porque muchas veces hay gente que quiere colaborar y no puede, no tiene posibilidades. En nuestra mano está conseguir, con esfuerzo e ilusión, que existan una serie de clínicas solidarias repartidas por todo el territorio nacional, porque realizar acción social de manera individual, al final es una aguja en el desierto».

Los doctores Ignacio Calatayud y Francisco García Lorente, junto a José Luis del Moral y Antonio Serrano, director de Comunicación del Consejo General de Dentistas, en un momento del encuentro.

La doctora Escuder se mostró de acuerdo, asegurando que «si realmente queremos un cambio, este tiene que ser colectivo, que cuente con la involucración de todas las partes implicadas».

En palabras del doctor David González, «la dificultad está en cómo buscar colaboradores. Para nosotros la solidaridad se basa, más que en la cooperación que implica actuar sobre una acción, en el apoyo mutuo. Tenemos que ponernos en el horizonte de la gente que sufre, servirlos y que ellos nos sirvan a nosotros para transformar el mundo, que es para lo que estamos aquí. En Zerca y Lejos contamos con una colaboración muy global para poder llegar al ser humano y nos centramos en los posibles apoyos de instituciones y universidades del país. Quizás lo más novedoso que hemos intentado hacer siempre es, precisamente, formar esas redes de profesionales y ver cómo establecerlas en las coordenadas mundiales. En este punto, lo más complicado es la apuesta personal y, sobre todo, encontrar gente que entienda que quiere transformar la realidad».

Para Ignacio Calatayud, el modelo planteado por el representante de Zerca y Lejos «entra en contradicción con los modelos formativos en los que estamos en la mitad del mundo. No es complicado acabar de acercar el voluntariado y la solidaridad al colegiado si este tiene cierto interés, pero sí es mucho más difícil integrarlo en esa dinámica de que la Odontología que se debe hacer con las personas desfavorecidas no es con la que se están formando, que debería ser la Odontología universal».

Para David González, el problema tiene más que ver con «la cultura de la competencia en la que vivimos. Existen organizaciones que en vez de trabajar en la cultura de la colaboración con otras, las identifican como competecia y lo que pretenden es buscar fondos comunes. Y de lo que hablamos es de transformar cosas, no de dinero. La cuestión es cómo realizar acción social juntos. El futuro pasa por tejer una red de socios fuerte».
«Y que esos socios sean complementarios», añadió Calatayud. «Cada institución tiene su estructura, filosofía y espíritu de trabajo. Zerca y Lejos y DentalCoop no tenemos nada que ver y desde fuera parecemos antagónicos. Pero con el paso del tiempo, nos hemos dado cuenta de que la complementariedad de ser tan distintos es lo que nos hace ser mucho más efectivos, y las sinergias que vamos creando son enormes».

Solidaridad caduca

Otra de las dificultades a las que las diferentes asociaciones de solidaridad en Odontología se enfrentan es lograr un compromiso de permanencia por parte del voluntariado.

El perfil de este suele ser corresponder a gente joven según la doctora Mayte García Reguero. «En Odontología Solidaria, lo que nos cuesta, como creo que a todos los demás, es la implicación, que el voluntario permanezca. Además, lograr un odontólogo con experiencia haciendo voluntariado no es la norma en nuestros proyectos. La tónica general es gente joven que acaba de terminar la carrera».

Para la doctora Silvana Escuder, «el problema es que dichos jóvenes, cuando logran su objetivo de ‘hacer manos’ o encuentran un trabajo los pierdes. Su permanencia depende mucho de la motivación, del motivo por el cual han acudido a la acción solidaria. Aquellos que están motivados por una sensibilización real sobre el tema pueden permanecer de forma indefinida, mientras que las personas que se acercan motivados por realizar prácticas suelen permanecer muy poco tiempo. Ese es uno de los hándicaps más importantes que tenemos».

En opinión del doctor Ignacio Calatayud, según el cual quizás permanecen haciendo voluntariado uno de cada diez, el principal escollo a este respecto es que no exista un discurso detrás. «Falta el discurso ético, el por qué hago esto. Ese porqué, si está meditado y es profundo, si tiene un trasfondo intelectual y espiritual te permite dar una razón y, efectivamente, eso te lleva al compromiso».

Del mismo modo, Silvana Escuder añadió que «tú vas a una acción solidaria por una motivación personal y cuando la cumples se termina dicha motivación. En cambio, si entiendes el proyecto y lo que estás haciendo, te quedas para siempre».

Por su parte, David González quiso distinguir entre voluntariado y activismo recordando que «la Ley del Voluntariado en España dice que este se basa en una acción solidaria en tu tiempo libre que no tiene que implicarte emocionalmente, esto es el voluntariado. Lo que nosotros buscamos como asociaciones, aunque lo identifiquemos como tal y sigáis llamándolo voluntariado, es activismo. Vosotros sois activistas, no me refiero a un activismo radical, sino a un activismo por una causa. Por ejemplo, en el caso del centro de La Cañada Real consiguiendo que permanezca abierto, que las clínicas del cuarto mundo de solidarios funcionen… si llevas diez años dirigiendo este tipo de acciones eres un activista por esa causa, no eres un voluntario. Ese es el problema con la Ley del Voluntariado, que no reconoce ese aspecto, y es un matiz muy importante. Los procesos para que esto varíe son casi ideológicos, para que la gente cambie el chip y vea que es una parte activa hay que trasladarles los conceptos de ‘actívate, acción, activismo’. Son, pues, dos modelos, pero en el del voluntariado, es muy fácil que si la persona no madura hacia un activismo, finalmente se pierda».

La conversación giró en torno a la necesidad de un cambio colectivo en relación al voluntariado en el que todos los actores involucrados consigan fomentar la colaboración.

La conversación giró en torno a la necesidad de un cambio colectivo en relación al voluntariado en el que todos los actores involucrados consigan fomentar la colaboración.

En definitiva, para Calatayud, «tener una razón intelectual detrás, eso es activismo».

El doctor Francisco García Lorente insistió en el interés común de todos por llenar un vacío, poniendo el foco en que «la Administración no cuenta con el dinero suficiente para llegar a todas las personas en exclusión social que deberían ser atendidas, pero entiendo que debería hacer mucho más. Como Consejo a nosotros nos interesa que exista una buena salud bucodental y les insistimos constantemente para ir tomando medidas y, de hecho, hemos conseguido algunos programas».

Silvana Escuder, más que de un asunto económico, se refirió a la ausencia de «una idea bien estructurada que venga realmente desde la base del problema. La solución pasa por realizar un buen programa avalado por las instituciones y contar con voluntariado. Son las dos partes que fallan. Es complicado encontrar personas que quieran colaborar, porque quienes están motivados por la parte práctica, el hecho de dar charlas y la prevención no les estimula mucho, por lo que se reduce el número de dentistas que puedes tener disponibles. Hay que atajar el problema donde realmente podamos hacer algo».

En este sentido, Francisco García Lorente quiso referirse a los diferentes tipos de voluntarios que colaboran en la Fundación Dental Española del Consejo General de Dentistas, incidiendo en que la clave es que al final sean efectivos y se traten pacientes. «Nosotros contamos con dentistas voluntarios, de postgrado, que son dentistas colegiados con los que trabajamos en la clínica solidaria del Colegio de Dentistas de León dentro del Máster y del Postgrado de Endodoncia y que atienden a un gran número de pacientes desde hace diez años, y dentistas contratados como en el caso de Asturias. En principio, debería dar igual la tipología del colaborador, con tal de que se extienda la red y que haya muchos puntos de atención», concluyó García Lorente.

También se refirió a otro de los enemigos de las asociaciones y ONG, aludiendo a «la proliferación, últimamente, de casos que se venden como Odontología solidaria sin serlo. Habría que denunciarlo y poner en valor a las asociaciones y ONG que lo están haciendo bien. Tendríamos que encontrar la manera de establecer una especie de control de calidad para evitar que se produzcan estas prácticas».

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«Me quedan muchos años de profesión y tengo claro que sigue habiendo mucho recorrido para mejorar»

Aún algo incrédula, pero muy agradecida. Así se muestra la doctora Nuria Vallcorba, último Premio Santa Apolonia del Consejo General de Dentistas de España. Con esta barcelonesa, que disfruta escribiendo relatos cortos, hablamos de su trayectoria profesional, un recorrido, con muy diversas facetas, en el que la Periodoncia ha sido clave.

—Este mes de diciembre, durante la Gala de la Odontología recibirá el Premio Santa Apolonia que concede anualmente el Consejo General de Dentistas de España. ¿Qué sintió cuando recibió la noticia?
—Supuso una gran sorpresa. Nunca pensé ser ni tan siquiera candidata a este reconocimiento. Cuando me llamaron para darme la noticia, buscaba dónde podía estar la cámara oculta… Después pasé a estar tan agradecida que me preguntaba cómo podría corresponder al cariño que me habían demostrado mis compañeros de profesión al proponerme y al votarme para obtener este premio.

—¿Qué supone para usted este importante reconocimiento profesional?
—He estado pensando en qué motivos pueden haber hecho que me entreguen este premio, y tengo que reconocer que no llego a una conclusión clara. Es posible que sea simplemente por representar a tantos dentistas que centran su labor diaria, durante años, en mejorar la salud de los pacientes; o representar cada vez más a tantas mujeres que se dedican a esta profesión tal como tradicionalmente lo hacían varones; o quizás mi participación en las asociaciones dentales de nuestro país. En cualquier caso es un gran orgullo, y a la vez supone un gran reto y una gran responsabilidad. Aún me quedan muchos años de profesión y tengo claro que sigue habiendo mucho recorrido para mejorar.

—¿Por qué decidió decantarse por la Medicina? ¿Y por la Periodoncia?
—No era algo que hubiera pensado desde la infancia. Quizás mi elección fue consecuencia de sentir la necesidad de mejorar la vida de los pacientes, además de proporcionarles salud, teniendo en cuenta que tuve una infancia en la que pasé largos periodos en casa por enfermedad.

Al final, elegí la Periodoncia por ser una de las disciplinas odontológicas más relacionadas con la salud general y con la cirugía.

—Haciendo un poco de recorrido por su trayectoria, ¿qué queda aún de la Nuria Vallcorba estudiante? ¿Cómo recuerda su paso por la facultad?
—Tengo la sensación de que lo esencial de cada uno de nosotros cambia poco. Sí cambia lo que nos rodea o nuestro punto de observación, pero las herramientas que usamos para observarlo y, por tanto, para actuar no se modifican mucho.

«Escuchar al paciente me parece esencial», destaca la Dra. Nuria Vallcorba.

Disfruté muchísimo de mi paso por la Facultad de Medicina. Cada día era un nuevo descubrimiento. Estudié mucho pero con satisfacción y alegría. En mi caso, mis padres me inculcaron la necesidad de hacer las cosas bien, con esfuerzo y perseverancia. En casa diría que estaba prohibida la frase «ya está suficientemente bien», porque significaba que no estaba tan bien como podría estar. Esto se mantiene desde mi época de estudiante hasta hoy.

Otro periodo esencial de mi vida de estudiante fue durante la realización del Máster de Periodoncia en la Universidad Complutense de Madrid. Formé parte de la primera promoción de este máster. Me marcó muy profundamente tanto por la formación recibida, que ha sido fundamental en mi vida profesional, como por los compañeros de mi promoción por los que siento un cariño enorme; los profesores del máster fueron cruciales en este desarrollo profesional y personal. El profesor Bascones permitió que empezara el programa de postgrado, y me ayudó cuando volví a Barcelona; el profesor Mariano Sanz me dio todas las herramientas necesarias para mi vida profesional, y me hizo confiar en mis capacidades para seguir adelante. He sentido su apoyo a lo largo de los años. No puedo más que estar agradecida. Todo lo que tuve en mi época de estudiante sigue ahí.

—De su currículo destaca que fue usted la primera mujer presidente de la Sociedad Catalana de Odontología y de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). ¿De dónde surgió su interés por el asociacionismo odontológico? ¿Qué supuso para usted ocupar estos cargos?
—Espero que ser la primera mujer presidente de ambas sociedades no sea más que una anécdota.
Para mí fue un gran honor tener la confianza de mis compañeros para poder acceder a la presidencia de ambas sociedades, y fue muy gratificante poder llevar adelante proyectos que presumía que podían ayudar a la profesión y a los pacientes. Han sido periodos de gran intensidad, pero también de grandes satisfacciones.

Antes de las presidencias de estas sociedades, formé parte de diferentes juntas; fueron periodos de trabajo y de aprendizaje junto a grandes profesionales.

—¿Qué etapas de su vida profesional cree que le han marcado más?
—No puedo decidirme por ninguna época en particular. He tenido una vida profesional intensa de manera permanente y todo me ha aportado conocimientos, experiencias, dificultades y satisfacciones.

—Además de la práctica privada es usted profesora universitaria. Como docente, ¿cómo ve la nueva cantera de dentistas que se forman en las aulas? ¿Qué intenta transmitirles?
—Actualmente mi vida docente universitaria se desarrolla en los másteres de Periodoncia de la Universidad de Valencia y de la Universitat Internacional de Catalunya.

La Dra. Nuria Vallcorba dirige una clínica en Barcelona desde hace 25 años.

La Dra. Nuria Vallcorba dirige una clínica en Barcelona desde hace 25 años.

Su nivel de formación es muy alto y es estimulante trabajar con ellos. Por mis años de experiencia, intento llevarles a la visión global de la Periodoncia además de a la anécdota. Por ejemplo, entiendo que para ellos es fundamental ahora cómo hacer una determinada incisión, pero intento hacerles entender también si ese es el paciente adecuado para operar; que su centro sea el paciente, no la cirugía, aunque, por supuesto, la técnica quirúrgica es esencial. Procuro que tengan más de una perspectiva.

—Y en la clínica, ¿cómo es la doctora Nuria Vallcorba con su equipo y con el paciente?
—Tengo que reconocer que soy muy dura con mi equipo. Y lo soy porque deben ser los mejores atendiendo a los pacientes. Y, aunque parezca extraño, mi equipo agradece que sea exigente, porque saben que eso les ayuda a trabajar a un alto nivel. Estoy muy satisfecha de todo mi equipo. Ya hace 25 años que empezamos en la clínica de Barcelona; el equipo ha ido creciendo a lo largo de los años, pero las nuevas incorporaciones siempre han seguido el principio de que lo importante es el paciente y su salud.

Con los pacientes, intento ser receptiva y poco autoritaria. Escuchar al paciente me parece esencial. Esto también intento transmitírselo a mi equipo.

—Una parte importante del premio que recibe también se lo debe, imagino, a su familia. ¿A quién le gustaría dedicar este premio Santa Apolonia?
—¡Uf, mi familia! No creo que haya ninguna mujer profesional que no tenga la sensación de no haber hecho suficiente por su familia. Desde luego, dedico este premio a mi marido y mis tres hijos Carlo, Santiago y Nuria. Me ha tocado la lotería con la familia que tengo.
Y también me gustaría dedicárselo a mis profesores y mis compañeros de máster, los «Vintage de SEPA (nos pusimos este nombre antes de que los jóvenes algún día se atreviesen a llamarnos ancianos).

Más personal

–Nacida en… Barcelona. Mi madre era de un pueblo de Tarragona, Constantí, por lo que mis veranos siempre se han relacionado con Tarragona.
–Estado civil… Casada desde 1983, con Carlo Maria Gallucci.
–Aficiones… La lectura y la escritura. Lo paso bien escribiendo relatos cortos. Además, me relaja mucho cocinar con tiempo y con música.
–Deportes… No soy nada deportista.
–Un libro… Por ser de mi padre, «Els verbs ser i estar en català», por el que recibió numerosos premios.
–Una película… Me resulta muy difícil elegir una película, pero siempre será especial para mí el corto de mi hijo Carlo «Deje su mensaje», que presentó en el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges.

Carrera profesional

Nuria Vallcorba realizó sus estudios de Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Barcelona con calificación de sobresaliente.

osteriormente se especializó en Estomatología, realizó el Máster en Periodoncia y el Doctorado en Odontología en la Universidad Complutense de Madrid, con calificación cum laude por unanimidad. Ejerce desde 1990 la práctica clínica de Periodoncia e implantes dentales en Barcelona.

Dentro de la actividad científica cabe destacar, además del doctorado, la publicación de artículos en revistas y capítulos en libros a nivel nacional e internacional. Ha sido directora de la revista «Periodoncia», de la Sociedad Española de Periodoncia. Es conferenciante sobre Periodoncia y consultora de diferentes organismos científicos.

Ha realizado actividad docente de Periodoncia desde 1989, tanto de pregrado como de postgrado, en la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de California-Los Ángeles, la Universidad de Barcelona, y actualmente imparte docencia en el Máster de Periodoncia de la Universidad de Valencia y en la Universitat Internacional de Catalunya.

Ha sido presidente de la Societat Catalana d’Odontologia i Estomatología de la Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears, de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración y de la Fundación SEPA de Periodoncia e Implantes Dentales. Actualmente es patrono de Honor de dicha Fundación.

En 2009 recibió la medalla de Santa Apolonia del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña. En 2016, el premio Pro-Odontología de la Societat Catalana d’Odontologia de l’Acadèmia de Ciencies Mèdiques de Catalunya i Balears. En 2016 ingresa como Académico numerario en la Real Academia Europea de Doctores.

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Rehabilitación de los incisivos centrales superiores combinando restauraciones adhesivas indirectas e implantes

Introducción

Actualmente existen multitud de opciones a la hora de rehabilitar implantes unitarios en el sector anterior estético. El momento de la colocación del implante, la posición apicocoronal, el tipo de implante, el manejo del tejido blando, de los provisionales y del pilar definitivo son algunos de los aspectos que actualmente se encuentran en continua revisión en la literatura.

En el caso que presentamos a continuación se rehabilitaron los incisivos centrales superiores en una paciente periodontal combinando restauraciones adhesivas indirectas e implantes para solucionar un caso con un compromiso estético elevado. El caso se consideraba complejo debido al defecto de tejido duro y blando existente en el incisivo central superior izquierdo, por la exagerada proinclinación del incisivo superior derecho y por la sonrisa gingival que presentaba la paciente (Figuras 1-4).

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AHIADEC celebró su 25 aniversario con los representantes de los principales laboratorios y compañías dentales

Montserrat Conill fue muy crítica con la «Mercantilización de la Odontología»

La Asociación de Higienistas y Auxiliares Dentales de Catalunya (AHIADEC) ha estado celebrando con diferentes actos conmemorativos a lo largo de 2016 el vigesimoquinto aniversario de su fundación.

La presidenta de AHIADEC, Montserrat Conill, durante el discurso institucional del 25 aniversario de la asociación.

AHIADEC celebró sus 25 años en un acto dedicado a los representantes de los principales laboratorios y compañías dentales y también con los asociados empresarios y autónomos como muestra de agradecimiento y reconocimiento por estos años de apoyo y colaboración.

Su presidenta, Montserrat Conill, fue la encargada de dar la bienvenida y pronunciar el discurso institucional recordando los duros inicios de la asociación, de cuando todo se realizaba desde los domicilios particulares por parte de los miembros fundadores y no se tenía ni ordenadores ni sede. «Afortunadamente, esos tiempos ya pasaron y hoy en día, AHIADEC es la asociación profesional de higienistas dentales y auxiliares más importante de España, tanto por número de asociados como por actividades formativas», recordó Conill.

La presidenta quiso aprovechar la ocasión para comentar también cómo había cambiado la Odontología a lo largo de estos veinticinco años, con una clara referencia a la aparición de las cadenas dentales «donde lo único que importa es hacer dinero y no la salud de las personas», aseguró. En este sentido, recordó que como profesionales sanitarios «estamos al servicio de nuestros pacientes y tenemos que velar por su salud bucodental».

Montserrat Conill explicó a los asistentes la experiencia de una de las socias que empezó a trabajar en una de estas cadenas dentales y donde se le exigía que realizara unas 25 higienes al día; o lo que es lo mismo, una higiene cada 15-20 minutos. «Y lo peor de todo, es que sus compañeras higienistas le recriminaban su actitud ante la falta de tiempo y su lentitud». Aunque Conill fue muy crítica con lo que considera una «mercantilización de la Odontología», también recordó que hay muchos buenos profesionales que ven a sus pacientes como lo que son.

Temas candentes

Los participantes de la mesa redonda durante su intervención. De izda. a dcha: Xènia Sánchez, higienista dental; Juli Izquierdo, higienista dental y propietario de ASODENT; Montserrat Conill, presidenta de AHIADEC y moderadora de la mesa redonda; Juan Manuel Molina, director general de Henry Schein y Daniel González, higienista y gerente de la clínica Asistencia Dental Europea.

Los participantes de la mesa redonda durante su intervención. De izda. a dcha: Xènia Sánchez, higienista dental; Juli Izquierdo, higienista dental y propietario de ASODENT; Montserrat Conill, presidenta de AHIADEC y moderadora de la mesa redonda; Juan Manuel Molina, director general de Henry Schein y Daniel González, higienista y gerente de la clínica Asistencia Dental Europea.

Tras el discurso institucional, hubo una mesa redonda con la participación de Juan Molina, director general de Henry Schein; Xènia Sánchez, higienista dental; Juli Izquierdo, higienista dental y propietario de ASODENT y Daniel González, higienista y gerente de la clínica Asistencia Dental Europea.

Durante el debate se habló de la falta de formación continuada de la mayoría de profesionales higienistas, del intrusismo profesional, del futuro de la clínica dental como negocio y de la lenta implantación de las nuevas tecnologías en el sector odontológico español.

Al finalizar la mesa redonda, los asistentes pudieron escuchar las explicaciones del profesor y doctor en Economía José M. Gay de Liébana que comentó que «hasta que no cambie el modelo económico de España y los políticos tengan un proyecto de futuro a largo plazo, la economía española no saldrá para delante».

El acto finalizó con música en directo y un brindis de todos los asistentes por los 25 años de la Asociación de Higienistas Dentales.

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Uso de CBCT en el manejo de un instrumento fracturado

A propósito de un caso

Resumen

La fractura de un instrumento durante el transcurso del tratamiento supone una complicación, ya que dificulta la consecución de los objetivos de la Endodoncia. El fragmento fracturado dificulta la instrumentación, la desinfección y la obturación de ese conducto. Las alternativas que disponemos ante esa situación son: extraer el instrumento o hacer un «by pass» del mismo para recuperar la permeabilidad. La tomografía de haz cónico nos brinda una imagen tridimensional del diente a tratar pudiendo observar con exactitud la zona donde se ha producido la separación así como la anatomía de ese conducto. Esta información en tres dimensiones puede ser de mucha utilidad para afrontar el manejo del caso.

Presentamos un caso clínico de un paciente mujer de 35 años que acude a nuestra consulta, derivado por otro profesional, por la fractura de un instrumento en el conducto mesiovestibular de un 46. Tras realizar un diagnóstico inicial convencional (clínica y radiografía intraoral) decidimos realizar una tomografía de haz cónico (Kodak 9000 3D). Tras una minuciosa evaluación de la CBCT, llegamos a la conclusión que los conductos mesiovestibular y mesiolingual se unían en la zona apical. Procedimos a instrumentar mecánicamente el conducto mesiolingual y químicamente el mesiovestibular. De esta manera evitamos eliminar dentina de la raíz con el instrumento roto que puede debilitar el diente ante las cargas oclusales. En los controles posteriores el paciente se presenta asintomático y sin signos clínicos de periodontitis apical.

Palabras clave: instrumento fracturado, periodontitis apical, CBCT.

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