«La tendencia obligada de cara al futuro es que las clínicas se unan para sobrevivir»

Frente a la amenaza de las grandes corporaciones

De la pequeña consulta a un concepto de clínica dental integrada. Ese es el camino que se han propuesto recorrer diferentes clínicas independientes uniendo sus fuerzas en distintas agrupaciones que giran en torno a una misma filosofía: proporcionar los mejores tratamientos y la mejor atención al paciente bajo un sello de calidad garantizado. Todo ello por la necesidad de hacer frente a la enorme transformación que vive el mundo de la Odontología debido a la irrupción de nuevos modelos de negocio que obligan a las tradicionales consultas dentales a adaptarse e integrar variables como la gestión empresarial, la formación o el marketing.

Partiendo de la premisa general, y habitual en la mayoría de sectores, de que el asociacionismo, como tal, es fundamental para enfrentarse a problemas comunes, los hechos demuestran que dentro del sector dental es una tendencia que está ganado cierta importancia en los últimos tiempos, ya que cada vez son más las agrupaciones de clínicas dentales presentes en la Odontología. Se trata de un movimiento en el que las primeras asociaciones que se han ido creando están todavía dando sus primeros pasos, todas ellas con diferencias y similitudes. Con el fin de desgranarlas y debatir acerca de las ventajas y logros que dichos actores están consiguiendo por medio de esta unión de fuerzas, así como de las estrategias surgidas o a plantear de cara al futuro del sector dental por medio de estas iniciativas, GACETA DENTAL reunió en un desayuno de trabajo a los doctores Luciano Badanelli y Antonio Bowen, en representación de Merit Quality Oral Care y la Red Adecoa, respectivamente; Agustín Hurtado, codirector de Corus Zircotecnic; Xavier Romea, director gerente de Best Quality Dental Centers (BQDC); Cristina Leube, gerente de Excellence Dental Centers (EDC), y Gabriel Ríos, gerente de Dental Quality.

Unir a los mejores profesionales del sector en torno a determinados sellos de calidad que aporten las máximas garantías en los tratamientos y en la atención al paciente, junto a un constante intercambio de conocimiento, es el leit motiv común en las asociaciones de clínicas dentales representadas en este encuentro.

Para centrar el funcionamiento de cada una de ellas, Cristina Leube (EDC) tomó la palabra en primer lugar aclarando que «Excellence Dental Quality es una empresa bajo la forma jurídica de cooperativa entendida como una plataforma de desarrollo para sus socios, que son las clínicas dentales. Nuestro ADN consiste en aportar los mimbres para que todo el que forme parte de EDC pueda crecer. Tienen libertad de decidir las compras. Nuestro objetivo es generar más negocio para las clínicas socias, siempre desde la atención al paciente. Nace con éste como centro, con el fin de procurarle el mejor servicio y tratamiento, eso es lo que distingue a todos y cada uno de los miembros de la cooperativa».

Desde Dental Quality, Gabriel Ríos aseguró que «su objetivo al nacer era alcanzar una mejora de la clínica dental independiente en un momento en el que aparecían las grandes cadenas y se producía cierta tumultuosidad en el sector. En estos cuatro años de existencia hemos ido evolucionando con el pensamiento de, además de apoyar a la clínica a nivel de gestión empresarial, formación o marketing unificado, hacerlo también con el paciente aportándole información. Contamos con la formación como pilar fundamental, no únicamente de clínica y gestión, sino, sobre todo, en el mejor trato al paciente, en que su experiencia al entrar en una clínica se vea beneficiada».

Unión de fuerzas

Desde un punto de vista diferente, el de la prótesis dental, Agustín Hurtado detalló la experiencia de Corus Zircotecnic. «Somos un grupo de profesionales cuya unión de fuerzas nace de una inquietud de formar un grupo lo suficientemente estable y fuerte como para poder, de alguna forma, liderar la revolución tecnológica que se está produciendo desde la parte protésica».

Una asociación sin ánimo de lucro nacida en 2011 es el caso de BQDC, cuyo objetivo fundacional en palabras de Xavier Romea estuvo centrado en «la transferencia de conocimiento entre los diferentes sectores, además de la incorporación de otros muchos ingredientes más allá del propio ejercicio de la profesión, como una estrategia empresarial, asesoramiento en la gestión, estrategias compartidas de marketing, junto al requisito original que en su día establecieron los socios fundadores de cumplir con unas exigencias que, en definitiva, tienen que ver con nuestro compromiso de respeto a la profesión».

Durante el encuentro los asistentes detallaron las diferencias y semejanzas de cada una de sus agrupaciones dentales.

Por su parte, el Dr. Luciano Badanelli (Merit Quality Oral Care) aseguró que «todos buscamos los mismos objetivos con diferentes formatos: el posicionamiento. En lugar de estar posicionados como células individuales, como hemos venido haciendo tradicionalmente, la aparición de grandes corporaciones en manos de grupos de inversión o compañías de seguros ha hecho que nos sintamos indefensos y que nuestra calidad como personas individuales se diluya, de ahí que surjan estas asociaciones. Merit es una empresa, y como tal tiene los mismos fines que cualquiera de ellas, aumentar la rentabilidad y el posicionamiento desde un estricto cumplimiento de unos objetivos basados en la calidad».

La aparición de estas grandes corporaciones fue también el origen del nacimiento de Red Adecoa, cuyo propósito es, según el Dr. Antonio Bowen, «unir bajo un paraguas común a todas las clínicas dentales que tienen una calidad contrastada. Para ello, llevamos funcionando cinco años y contamos con clínicas en 28 ciudades cuya finalidad es compartir conocimientos y experiencias».

Amenazas

La irrupción de grandes corporaciones en el sector dental es para el Dr. Badanelli la principal amenaza. «Éstas han introducido factores que la clínica dental no tenía: la imagen, que es fácilmente identificable, común, limpia…; una prestación de servicios que en manos de una persona aislada no es posible ofrecer, como urgencias 24 horas, atención en sábados y domingos…; y unas políticas económicas muy agresivas. Incluso agrupándonos, seguimos siendo muy pequeños para poder competir con ellos, aunque espero que algún día seamos capaces de alcanzar el volumen suficiente para ello».

Además, «creo que los dentistas tenemos como denominador común cierto complejo, no hemos enfocado bien el tiro, hemos expuesto nuestras virtudes mucho más a los propios dentistas que al paciente, al contrario que las cadenas dentales. La forma en que nos dirijamos al público dirá mucho de cómo somos, pero el hecho de no hacerlo, lo único que hará es sacarnos del mercado. Hasta ahora hemos basado mucho nuestro éxito en una oportunidad de mercado, no en un conocimiento profundo de cómo debería ser nuestro negocio».

Volviendo a la competencia de los grandes grupos, en opinión de Agustín Hurtado, «no podemos jugar el mismo juego. Estamos haciendo frente a algo que está vendiendo precio, y nosotros con lo que podemos contar es con la calidad, una realidad contrastable mediante una serie de protocolos. En la parcela de la prótesis dental es más sencillo, la parte clínica tiene muchas más complicaciones».

En este sentido, Romea afirmó que «nosotros jamás nos hemos planteado luchar o competir con estas corporaciones porque, efectivamente, estamos jugando en terrenos totalmente diferentes y con estrategias diversas, como son las leyes del mercado. Nuestro sector está inmerso en un proceso de evolución hacia una profesionalización que va mucho más allá del propio ejercicio de ser dentista. Entiendo que hay una oferta de clínicas dentales para todo tipo de público, el paciente escoge y el tiempo ubica. Durante 2003, el 33% de las personas acudieron al dentista y once años después, en 2014, lo hicieron el 60%, es decir, que en cierta manera se ha universalizado y todavía queda margen de actuación».

Varias fueron las sugerencias que aportaron luz sobre el presente asociacionismo de clínicas dentales a lo largo del desayuno de trabajo.

En este punto, Cristina Leube quiso resaltar que «la riqueza reside en mantener la independencia de cada clínica junto con una base de gestión y la generación de alianzas con profesionales. Yo no sé cómo se crea una marca, pero hay agencias profesionales que saben hacerlo muy bien, vamos a preguntarles. Pero hay que hacerla de cara al paciente, que es en quien nos basamos y quien ha de saber que va a tener el mejor de los tratamientos», concluyó.

A este respecto, el Dr. Bowen se mostró convencido de que «necesitamos algo que nos una frente a estos grupos porque somos incapaces de hacer frente a ofensivas de marketing, engañosas, sí, pero terriblemente potentes. Tenemos que hacer una especie de pseudomarketing para comunicar lo bien que hacemos las cosas y que este mensaje llegue a oídos del receptor, que es el paciente».

Requisitos

El exigente proceso de selección de clínicas de cada uno de los grupos representados consta de una serie de requisitos con un riguroso control de la calidad como objetivo común a todos ellos. En el caso de la Red Adecoa, y tal y como resumió el Dr. Bowen, «contamos con las certificaciones de calidad ISO9001 y Ad Qualitatem y otra serie de requisitos como que el propietario de la clínica sea un odontólogo o estomatólogo, que posea una dotación tecnológica mínima, que cuente con una buena formación continuada y, en definitiva, que los pacientes tengan una experiencia muy positiva de su paso por la clínica».

En el caso de Merit, el Dr. Luciano Badanelli aseguró que la calidad se mide «por medio de dos factores, uno objetivo con una serie de requisitos estándares con normas ISO y de calidad internas y, en segundo lugar, con la incorporación de un laboratorio asociado que aporta formación para el cumplimiento estricto de unos protocolos, desde el cual hemos intentado profundizar más en los procesos internos de la clínica y de los odontólogos, que son los más complicados. Para ello hay que contar con cierta flexibilidad por parte del dentista, lo que normalmente solo nace de la necesidad, ya que si todo le va bien no considera necesario tener que cambiarlo».

Desde BQDC, Xavier Romea detalló cómo preservan esa calidad, concretamente con la Certificación propia de calidad BQDC Certified «basada en la ISO 9001, pero con 85 protocolos propios que hemos considerado más adecuados para nuestra práctica y que tienen que ver con las cuatro pirámides fundamentales de la gestión de cualquier proyecto empresarial: personas, procesos, comunicación y marketing y gestión económica», aseguró.

«Nosotros también tenemos nuestra propia norma, el Sello DentalQuality», afirmó Gabriel Ríos, «que se basa más en la UNE 17 9001 que en la ISO 9001, porque la vemos más adaptada al sector. Desde ahí controlamos alrededor de noventa puntos que engloban aspectos como instalaciones, procesos, tecnología… Además, para que una clínica pueda entrar tiene que pasar el filtro de un comité de doctores».

Para Cristina Leube, «querer ser los mejores en un mercado tan altamente competitivo como es el sector dental a mí me parece un reto envidiable. Nosotros queremos que aquel que quiera formar parte de EDC nos comunique de qué tecnología y protocolos dispone. Somos muy jóvenes, todavía estamos empezando, pero nuestro objetivo es ir hacia la ISO 9001, que es el mejor escaparate que puedes tener porque es una norma absolutamente internacional».

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«Colaborar en el desarrollo de la profesión ha sido un placer»

Premio Santa Apolonia 2016

En los ámbitos científico, docente, académico y colegial el trabajo del Dr. Esteban Brau ha sido brillante. Una trayectoria que ha querido reconocer el Consejo General de Dentistas de España con la concesión del Premio Santa Apolonia 2016, su máxima distinción a título individual. Hablar con él es empaparse de entusiasmo por la labor docente, de conocimiento sobre las especialidades oficiales y también, por qué no decirlo, de cierto pesimismo sobre el presente y futuro de una profesión a la que ha dedicado toda una vida.

—¿Qué ha supuesto para usted la concesión del Premio Santa Apolonia, la máxima distinción de la Organización Colegial?
—Un honor inesperado que debo agradecer a toda la colegiación, ya que, según tengo entendido, la votación fue unánime y esto todavía realza más la importancia del premio.

No obstante, si bien es un galardón a título personal, debe de ser compartido con todas las personas que han influido en mis decisiones tanto familiares, como profesionales y universitarias. Sin su apoyo la labor realizada habría sido imposible.

—¿Cómo se enteró de la concesión del premio?
—Me llamaron tanto el presidente del Consejo General de Dentistas de España, el Dr. Óscar Castro, como el presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña, el Dr. Toni Gómez, y sinceramente me hizo una gran ilusión. No obstante, también me causó confusión pues un premio es el reconocimiento al esfuerzo en una labor realizada, y nunca me ha causado un esfuerzo, sino un placer poder colaborar en el desarrollo de la profesión.

—¿De quién se acordó especialmente cuando le comunicaron la noticia?
—A nivel personal de mi familia, esposa e hijas, pues la profesión me ha robado muchas horas de convivencia y dedicación a ellas. A nivel profesional, aquellas personas que han confiado en mí y me han ayudado en todos los ámbitos: científico, docente, académico y colegial. Sin su ayuda, comprensión y consejos habría sido imposible conseguir los logros alcanzados durante mi trayectoria profesional.

—¿Cuándo decidió decantarse por la Sanidad?
—El primer contacto que tuve con la profesión fue casual ya que en el círculo de amistades de mis padres había un dentista y, todavía estudiando el bachillerato, me cautivó la habilidad manual que observé en la profesión. A partir de ahí mi determinación fue clara, en aquellos tiempos solo se podía ser dentista cursando los estudios de Medicina y cuando me matriculé por primera vez en la Facultad sabía que mi especialidad sería la Estomatología, aunque el camino fuese largo: seis años de Medicina y dos de especialidad desplazado a Madrid, ya que allí estaba la única escuela del país donde se podían cursar los estudios.

—¿Alguna vez se ha arrepentido de haber elegido este camino?
—No, en absoluto, lo he encontrado fascinante en todos los ámbitos en los que he podido colaborar. En mi consulta, ayudando a los pacientes a conservar sus dientes, además de intentar eliminar sus molestias y devolverles la salud. Mi norma ha sido siempre tratar un paciente con una patología bucal y no el diente de un paciente. En la docencia, buscando siempre explicar al alumno y hacerle razonar sobre el porqué del diagnóstico y de las diferentes etapas de los tratamientos. En la planificación docente poniendo en primer lugar las necesidades de los alumnos para su mejor formación y en el ámbito colegial intentar subsanar el agravio comparativo respecto a los colegas de los países que tienen reconocidas las especialidades en Odontología. Aunque nuestros compañeros hayan cursado títulos de posgrado (másteres, diplomas, etc.) en España, al ser títulos propios, no tienen reconocimiento europeo.

—¿Quiénes han sido sus máximos referentes profesionales?
—Son muchos, ya que mi vida profesional dentro del ámbito odontológico ha tocado diferentes aspectos: De las Juntas de Facultad, de las reuniones de Departamento, de las diferentes Comisiones, de la Conferencia de Decanos, de las Asambleas del Consejo, y actualmente, debido al gran avance de las comunicaciones a nivel mundial, sigo obteniendo información relevante para mi quehacer diario de un número considerable de compañeros en los diferentes aspectos en los que me he desenvuelto. No obstante, cuando empecé mi vida profesional no existía esta magnitud de información y en el ámbito universitario cogía gran relevancia la figura del «Maestro». En mis inicios, en el ámbito docente-científico tuve, por suerte, un gran maestro, el profesor Nadal-Valldaura.

—¿Cuáles de sus facetas profesionales le han marcado más?
—Cuando tu vida profesional ha estado básicamente centrada en el ámbito universitario, las etapas que te marcan más son los logros en el escalafón de profesores universitarios. Las oposiciones a la plaza de Profesor Adjunto, que en aquel tiempo se celebraban únicamente en Madrid, fue un logro importante.

Después, al aprobarse la Ley Orgánica de Universidades (LOU), pude realizar la oposición de catedrático en Barcelona. La votación de los miembros del tribunal de forma personal y pública fue uno de los momentos más impactantes en mi vida profesional.

—¿Qué le ha aportado su conexión con el Consejo General de Dentistas durante tantos años?
—Cuando el Dr. Villa Vigil me llamó para colaborar con el Consejo, pensé que era un nuevo reto y que podía, en primer lugar, favorecer muchos aspectos profesionales y, en segundo lugar, reivindicar las especialidades, un tema que ya existe de facto desde hace muchísimos años. El ejemplo lo tenemos en los ortodoncistas, maxilos y endodoncistas. Yo mismo ejerzo la profesión desde 1971 con práctica limitada a la Endodoncia. No obstante, le puse una condición: ocuparme exclusivamente de las especialidades, pues no era nuevo para mí y podía aportar mi granito de arena.

A pesar de la diferencia de opiniones entre los profesonales, mi idea era muy clara: en primer lugar y, desde un punto de vista legal, las competencias que le da al profesional el título de graduado no las puede disminuir ni eliminar ningún título de posgrado, y, en segundo lugar, después de tantos años de práctica limitada, he podido constatar que la colaboración generalista-especialista es beneficiosa para ambos.

—Como docente, ¿cómo ve a las futuras generaciones de dentistas?
—El reto de ser docente, desde mi punto de vista, es impresionante. En primer lugar, te obliga a una puesta al día constante, ya que el alumno es, y con razón, cada día más exigente. Además, con la evolución científica y técnica de nuestra profesión es fundamental la puesta al día del profesor desde el punto de vista teórico y práctico para poder enseñar correctamente. En segundo lugar, la transmisión de conocimientos al alumno es fundamental, el motivarlo requiere un esfuerzo y unas técnicas pedagógicas a veces difíciles de conseguir. Hay que lograr que el alumno tenga interés y no transforme su profesión en un oficio, es decir el saber por qué lo hace y no cómo lo hace; si se consigue lo primero lo segundo solo es cuestión de práctica.

El futuro de las generaciones de dentistas es preocupante como también lo es el presente. Hemos pasado de un déficit de profesionales a una saturación exagerada, esto genera en la Odontología privada una mediatización de intereses por ciertas compañías de seguros y por empresas sin finalidades sanitarias, que obligan al dentista a ejercer en condiciones que nada tienen que ver con la ética y la vocación. Además, el catálogo de prestaciones de la Seguridad Social es muy limitado en nuestro ámbito, por lo que el número de plazas de odontólogo ofertadas es ínfimo.

—¿Cómo ha evolucionado la Odontología desde que usted diera los primeros pasos?
—Es imposible exponer en pocas palabras la impresionante evolución alcanzada en nuestra profesión en poco tiempo. En cada materia ha cambiado el concepto.

Así en Medicina Bucal es el dentista el que ya se ocupa de las diferentes patologías existentes en la cavidad bucal, de extremada relevancia en muchos casos para el paciente y que, junto a los logros de la cirugía, permite, en muchos casos, la prolongación de la vida de los pacientes.

El Dr. Esteban Brau recogerá el Premio Santa Apolonia 2016 en el transcurso de la Gran Gala de la Odontología que se celebra este mes.

En Odontología Conservadora se intenta, en grado máximo, la conservación de los dientes; el refrán «el mejor implante es la propia raíz» está ya aceptado por el profesional y el paciente. En Periodoncia también son importantes los logros obtenidos. La sociedad empieza a tomar consciencia de que la conservación del diente de leche es importante y acude al odontopediatra durante la infancia del mismo modo que se ha tomado conciencia de que la Ortodoncia no solo tiene un objetivo estético sino también y más importante, funcional. Y no digamos la Prótesis, hoy en día prácticamente han desaparecido las prótesis removibles, ya sean parciales o totales con el gran avance de la Implantología. Es decir, el cambio conceptual es fundamental. Lo que, a mi modesto entender, me preocupa es esta visión estética que cada vez toma más auge en nuestra profesión. Partimos de la base de que somos profesionales de Ciencias de la Salud y lo que debe prevalecer es nuestra ética para preservar la salud bucal y, por ende, general del paciente. Del mismo modo, faltan campañas de prevención y educación bucal en la sociedad para que ésta tome conciencia de la importancia que tiene una boca sana en su contexto de salud.

—¿Cree usted que nuestra Odontología está al mismo nivel que la de países de nuestro entorno?
—Hoy en día creo que en el mundo no existen barreras para el conocimiento científico. Los nuevos sistemas de comunicación permiten la difusión de los avances al mismo tiempo en todo el globo y, si es necesario instrumental específico, para los diagnósticos y terapéuticas también es accesible rápidamente. El problema reside en el coste que generan tales avances y que hace que, desgraciadamente, en determinados países, toda la población no pueda acceder a determinados tratamientos.

—¿Al final conseguiremos en España las especialidades oficiales?
—Pienso que sí. Tras superar una serie de problemas internos que enviaban mensajes dispares a la Administración, creo que, en estos momentos, los ejes representativos de la Odontología española: Universidad, Sociedades Científicas y Consejo General están de acuerdo. Existe un documento firmado por los representantes de estos tres estamentos solicitando la necesaria creación de las especialidades en nuestro país, pues éstas mejorarían la atención sanitaria bucal, permitirían una formación especializada reconocida por la Administración y se equipararía a los profesionales españoles al resto de los europeos.

El documento está entregado tanto al Ministerio de Sanidad como al de Educación, y éste considera que en el momento que Sanidad dé el visto bueno, no pondrá ningún impedimento para su realización, ya que si bien el otorgar el título de especialista corresponde al Ministerio de Educación, el desarrollo y la planificación de los estudios corresponde al de Sanidad. Por consiguiente, deben ponerse de acuerdo ambos Ministerios y con los múltiples e importantes problemas que vive nuestro país, es difícil encontrar un momento para nuestra demanda.

—Además de éste, ¿qué otros aspectos le preocupan sobre el momento actual que vive la profesión?
—La situación laboral del graduado, ya que la plétora profesional le obliga a emigrar, con lo cual estamos formando una cantidad de profesionales de los que se beneficia la Unión Europea; o nos encontramos el «dentista del maletín» que desarrolla un agotador pluriempleo; o el contratado que, en algunos casos, es obligado a ejercer en condiciones que nada tienen que ver con la ética y la vocación.

También los requisitos de la legislación vigente que permiten la apertura de gabinetes dentales a empresas sin finalidades sanitarias, que inducen a publicidades desleales y engañosas y que generan, para el profesional, un prestigio social en flagrante caída y un salario por debajo del de un obrero cualificado.

Si se incrementase y generalizase el catálogo de prestaciones del Sistema Nacional de Salud, la atención bucodental podría abarcar a una población mucho más extensa sin un incremento presupuestario excesivo y se generarían más puestos de trabajo.

—¿Ve una solución a los mismos a corto plazo?
—Desgraciadamente pienso que no, ya que, aunque redujésemos drásticamente el número de plazas que ofrecen las universidades, tanto públicas como privadas, la relación profesional/número de habitantes es tan desproporcionada que tardaríamos muchos años en conseguir el equilibrio necesario.

Y todo esto conduce a una atención sanitaria que cada día se refleja en el incremento de denuncias de los pacientes en los colegios profesionales. Lo malo es que el profesional no es el causante del problema sino las condiciones sociales establecidas. Si se pudiese conseguir la relación odontólogos/nº de habitantes correcta, aunque fuese a largo plazo, pienso que los demás problemas podrían desaparecer paulatinamente por sí solos.


Perfil profesional

El Dr. Brau Aguadé es Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona, médico estomatólogo por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático en la Facultad de Odontología de la Universidad de Barcelona. Fue presidente de la Comisión del Consejo General de Dentistas para la «Determinación de competencias del Odontólogo», vocal del Comité Ejecutivo de la Organización Colegial y presidente de la Comisión de Especialidades Odontológicas del Consejo General de Dentistas.


Más personal

– Nacido en: Granollers (Barcelona) el día D hora H.
– Estado civil: Casado, con dos hijas y seis nietos. ¡Una familia maravillosa!
– Aficiones: Muchísimas, ya que de cualquier actividad se puede sacar alguna idea y aplicarla a tus necesidades.
– Deportes: el tenis, aunque hoy en día se ha profesionalizado demasiado. La idea del fundador de los modernos JJ OO, barón de Coubertin, de que el deporte debe ser amateur creo que le haría un gran favor al mismo.
– Un libro: El silenci del far. Tener un yerno dentista y escritor es una satisfacción para mí.
– Una película: 12 hombres sin piedad. Nos demuestra que tomar determinaciones sin meditarlas y llegar al fondo de la cuestión puede llevarnos, algunas veces, a cometer grandes errores. Valdría la pena aplicarnos esta lección en muchos actos de nuestra vida.

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Osteointegración de implantes de titanio con superficies activas

Un estudio proteómico

Resumen

El titanio es un biomaterial ampliamente empleado en la fabricación de implantes dentales, sin embargo, como consecuencia de su baja bioactividad se han desarrollado distintos tratamientos superficiales buscando una mejora en su capacidad de osteintegración. De esta forma, se ha extendido el uso de implantes de titanio con un mayor grado de rugosidad gracias a la aplicación de un tratamiento de granallado, al que le sigue un tratamiento de ataque ácido. En este artículo se ha llevado a cabo un estudio de discos de titanio con dos tipos de superficie: sin tratamiento alguno y con tratamiento de granallado más ataque ácido. El estudio reveló diferencias físico-químicas (rugosidad, hidrofilia y composición química) tras la aplicación del tratamiento superficial, pero también en cuanto al perfil de proteínas adheridas a cada superficie (estudio proteómico). Así, la espectrometría de masas permitió la caracterización de las proteínas adsorbidas en ambos tipos de superficies. El análisis permitió la identificación de 218 proteínas distintas, pudiendo relacionar 37 de ellas con el proceso de regeneración ósea y en consecuencia con la osteointegración de un implante dental. Además, tras la cuantificación diferencial entre proteínas asociadas, antes y después de aplicar el tratamiento superficial mencionado, se observó que tras su aplicación se producía un aumento en la afinidad de las proteínas APOE, ANT3 y PROC, directamente relacionadas con el proceso de regeneración ósea. Por el contrario, la proteína CO3 se adhería a esta superficie en menor proporción. Estas variaciones de los perfiles de proteínas podrían explicar la diferencia encontrada en la respuesta de las distintas superficies al ser caracterizadas en cuanto a su comportamiento in vivo.

Palabras clave: Osteointegración, implante dental, apolipoproteína E, complemento C3, osteoinmunología.

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La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria sopla las velas de su cuarenta cumpleaños

El futuro más inmediato viene marcado por el nuevo código ético del sector

En dos convocatorias diferentes Fenin quiso conmemorar sus cuatro décadas de historia, rindiendo homenaje, en uno de ellos, a todos sus presidentes y órganos de gobierno.

Revolucionar la práctica médica y aportar a los profesionales sanitarios nuevas herramientas que les han ayudado a prevenir, diagnosticar, tratar, realizar un mejor seguimiento de las enfermedades y atender a los pacientes de una manera más eficiente han sido dos de los grandes logros de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) a lo largo de sus cuarenta años de historia. Así se puso de relieve durante el acto conmemorativo de este aniversiario, donde su secretaria general, Margarita Alfonsel, destacó que «Fenin ha logrado una posición de privilegio como socio estratégico, imprescindible para el Sistema Nacional de Salud». De cara al futuro, Alfonsel destacó que se «seguirá apostando por la internacionalización y la innovación como motor de crecimiento del sector, trabajando activamente con el fin de promover una financiación adecuada de la sanidad, para acabar con la morosidad e impulsar la renovación tecnológica y la inversión en salud digital».

Ángel Lanuza (i.), Margarita Alfonsel y Pablo Crespo durante la celebración del acto conmemorativo del 40º aniversario de Fenin.

La secretaria general finalizó su intervención manifestando su «deseo de mantener la colaboración con los órganos de compra de la Administración Central y Autonómica para definir modelos de contratación eficiente que valoren la calidad e innovación tecnológica».

Al encuentro también asistió Ángel Lanuza, coordinador de la Plataforma Española de Innovación en Tecnología Sanitaria, quien destacó la evolución que ha sufrido la tecnología sanitaria en estos 40 años. «En la actualidad existen más de 500.000 tecnologías sanitarias para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la monitorización de enfermedades», sintetizó.

Por su parte, Pablo Crespo, director legal de Fenin, comentó los pormenores del nuevo Código Ético, impulsado por Medtech Europe, que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2018. Este documento es el resultado de un trabajo conjunto del sector con más de 72 sociedades científicas que aportaron alrededor de 400 propuestas, sugerencias y mejoras y ha dado como resultado un marco que aportará nuevas y mejores garantías en las relaciones entre la industria y los profesionales e instituciones sanitarias.

«El nuevo Código supone un paso adelante en el camino que se ha marcado nuestro sector y en el que continuaremos ofreciendo a la Administración, a las sociedades científicas, a los profesionales sanitarios, a los pacientes y a la sociedad en su conjunto, las mejores garantías de comportamiento ético y responsable por parte de nuestro sector», destacó Crespo.


Homenaje histórico

La Federación de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) celebró además un gran acto empresarial donde se reconoció la labor de sus presidentes y órganos de gobierno a lo largo de las cuatro últimas décadas. En el transcurso del acto intervinieron Mª Luz López-Carrasco, presidenta de la Federación; su secretaria general, Margarita Alfonsel; el presidente de Fenin Cataluña, José Luis Fernández; y el primer secretario general, Enrique Cocero, quienes hicieron, con sus palabras y recuerdos, un repaso de la historia de Fenin.

Margarita Alfonsel dirigéndose a los asistentes.

La Federación recibió la felicitación de los máximos representantes del Estado, su majestad el Rey y el presidente del Gobierno. También la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y otros altos cargos de las administraciones dieron la enhorabuena a Fenin por sus 40 años de trayectoria al servicio del Sistema Nacional de Salud.

Al final del acto, la Federación entregó a todos los asistentes un libro que recoge la historia de estos 40 años, un aniversario que Fenin ha querido celebrar destinando un 10% del gasto del acto conmemorativo al Hospital San Juan de Dios, en concreto al proyecto SJD Pediatric Cancer Center Barcelona.


Renovación tecnológica

Fenin está actualizando los datos del Plan para la Renovación de Tecnologías Sanitarias que presentó hace dos años sobre la antigüedad del equipamiento tecnológico sanitario instalado en los hospitales nacionales. Según los datos actualizados a diciembre de 2016, señala que el 70% de los TAC, el 69% de los ecógrafos y el 81% de los equipos de soporte vital superaban los cinco años de antigüedad.

Según los cálculos de la Federación deberían invertirse aproximadamente 350 millones de euros en renovación de equipos a lo largo de los próximos cuatro años (un total de 1.400 millones de euros) para alcanzar una situación que fuera coherente con las «Golden Rules» de COCIR que establecen que el 60% de los equipos instalados tienen que tener cinco años o menos de antigüedad. Ello sin tener en cuenta las dotaciones de nuevos centros u otras tecnologías también obsoletas. Está pendiente de cálculo el efecto de la donación de Amancio Ortega que podría minorar algo esta estimación.

La Federación valora positivamente el poder estar trabajando con el Ministerio de Sanidad para buscar soluciones a esta problemática.

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«La estadística ha ocupado una parte fundamental del trabajo»

Mario Modesto Mata, Investigador del Grupo de Antropología Dental del CENIEH

El equipo de Antropología Dental del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos ha reconstruido el esmalte desgastado de molares inferiores mediante una técnica más precisa fácilmente exportable a otros elementos anatómicos. Hablamos de los procedimientos y metodologías empleadas para ello con el principal investigador del estudio, Mario Modesto Mata.

—¿Cómo surgió y cuál ha sido el principal objetivo de esta investigación?
—Todo comienza con dientes desgastados. Es decir, en mi tesis trato de estimar los tiempos de formación del esmalte de los dientes, y para poder calcularlo necesito tener los dientes completos, sin desgastar por el uso. Lamentablemente, en el registro fósil es raro encontrarnos con dientes completos y perfectos, y Atapuerca no es una excepción. De ahí que, si mi objetivo era conocer esos tiempos de formación, tuviera que reconstruir lo que se había perdido del diente original.

—¿Qué profesionales integran el equipo de investigadores de este estudio?
—El equipo del estudio es muy variado: estomatólogos, arqueólogos, biólogos, etc.; varias disciplinas colaborando de forma conjunta. Obviamente, me gustaría destacar el grupo al que pertenezco, el Grupo de Antropología Dental del CENIEH, pero también merecece una mención el Laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos.

—¿Con qué ayudas han contado para la elaboración de esta investigación?
—Desde el punto de vista económico, he contado con la beca que disfruté en un principio de la Fundación Atapuerca, más el contrato predoctoral que poseo ahora de la Junta de Castilla y León, cofinanciado con fondos europeos que me han permitido realizar la investigación de principio a fin, además del proyecto Atapuerca. También, hay más proyectos asociados, como la beca de la Leakey Foundation para escanear dientes, proyectos de investigación de los yacimientos de los que obtengo los dientes, contratos y ayudas que disfrutan los coautores, etc.

—¿En qué consiste la nueva metodología propuesta para reconstruir dichos dientes desgastados?
—Tenemos 26 molares inferiores sin desgastar. Insisto en esto, sin desgastar, posteriormente aludiré a ello. Cogemos 21 de esos dientes y les hacemos un corte virtual, como si estuviéramos haciendo una lámina delgada. Este plano virtual está estandarizado, por lo que esos 21 planos son equivalentes entre ellos. Nuestra propuesta es utilizar los contornos de las cúspides de nuestros 21 dientes como modelo para generar regresiones estadísticas, y con ellas, reconstruir los molares desgastados.

—¿Qué técnica se ha empleado para ello?
—La estadística ha ocupado una parte fundamental del trabajo. Concretamente han sido regresiones polinómicas obtenidas de los contornos de la cúspide.

—¿Puede describirnos cómo se ha realizado el proceso de validación de dicha metodología? ¿Qué variables se han tenido en cuenta?
—Ahora entran en escena los 5 molares restantes sin desgastar de los 26 que teníamos. Primero los desgasté virtualmente, y se los envié a cuatro científicas que están familiarizadas con el manejo de dientes a nivel virtual. Ellas, de modo independiente, reconstruyeron los dientes utilizando nuestra metodología y las metodologías previamente descritas en la literatura científica. Una vez que tenía todos los datos, les envié las imágenes del diente completo para que midieran las variables. Las variables que hemos tenido en cuenta han sido dos básicamente: la altura de la corona y el grosor del esmalte de la cúspide.

—¿Puede resumirnos los principales elementos del protocolo de reconstrucción?
—En la zona de la cúspide del molar definimos tres puntos concretos, conocidos en estadística como landmarks. Estos tres puntos definen un sistema de coordenadas en los que queda en su interior el contorno de la cúspide del esmalte. Se situaron 51 puntos a igual distancia en esos contornos y posteriormente se proyectaron en un diagrama de dispersión. A partir de la distribución de estos puntos, pudimos obtener las regresiones estadísticas que estábamos buscando.

—¿Qué mejoras presenta respecto a metodologías anteriores?
—Las mejoras son realmente relevantes. Es la primera metodología aplicada a la reconstrucción de dientes que ha sido validada a nivel estadístico. Las metodologías previas eran subjetivas y tenías que «creerte» lo que sus autores decían. Por ejemplo, una de ellas mencionaba que los dientes ligeramente desgastados se reconstruyen proyectando la curvatura del esmalte en su parte bucal y lingual, y donde se encuentren ambas líneas, ese es el punto más alto de la cúspide. Obviamente, en nuestro estudio hemos testeado estas metodologías con la nuestra, demostrando que no debemos fiarnos de metodologías sin validar.

Además, para facilitar el uso de esta metodología, se ha utilizado software libre. R se ha usado para la parte estadística e Inkscape para las reconstrucciones. No queríamos que el software fuera un impedimento.

—¿Cuáles son los resultados y conclusiones más relevantes de esta investigación?
—En nuestro trabajo tomamos dos medidas necesarias para conocer el tiempo de formación del esmalte: la altura de la corona del diente y el grosor del esmalte de la cúspide. Pues bien el error existente en esas dos variables cuando comparamos sus valores y sus valores estimados por nuestra metodología es menor del 5%.

De izda. a dcha., Cecilia García Campos, Laura Martín-Francés Martín de la Fuente, Marina Martínez de Pinillos, María Martinón Torres, José María Bermúdez de Castro y Mario Modesto Mata, miembros del grupo de Antropología Dental del CENIEH.

—¿Cómo y cuándo podrán beneficiarse de la aplicación de esta metodología las poblaciones humanas modernas?
—Ya. El trabajo, aparte de evaluar a nivel estadístico su fiabilidad, describe pormenorizadamente el protocolo seguido con el objetivo de que pueda exportarse a la problemática de cada científico en particular. Nosotros estamos ya perfilando esta metodología en el resto de piezas dentales, como incisivos, molares, superiores, caninos, premolares…

—¿En qué medida afectará, además, tanto al registro fósil como a las Ciencias Forenses?
—A nivel fósil tiene mucha importancia porque nos permite incrementar el número de dientes a la hora de abordar tanto estudios de desarrollo dental como de morfología; dientes que hasta ahora no podían incluirse en estos ámbitos con la precisión necesaria.

A nivel forense tiene importancia para, por ejemplo, estudios de dimorfismo sexual.

—¿Cuáles han sido los problemas más destacables o retos a los que se han enfrentado durante la investigación?
—Definir el protocolo exacto y semiautomatizar todos los procesos de obtención de los datos. En nuestro protocolo prácticamente todo se hace de un modo automático, reduciendo por tanto los potenciales errores humanos y, por ende, la subjetividad.

—¿Cómo han revolucionado las nuevas tecnologías la investigación en la Antropología Dental y la Odontología Forense?
—Absolutamente. Técnicas como la microtomografía computarizada permiten realizar estudios nunca antes previstos, como medir volúmenes de esmalte, superficies internas, evaluar la topografía de la dentina situada por debajo del esmalte, etc. Y aún queda más por llegar, sin duda.

—¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrenta la investigación en el campo de la Antropología Dental?
—En mi campo en particular, desarrollar una metodología que permita escanear los dientes y ver todos los detalles de la microestructura del esmalte, de la dentina y del cemento sin realizar cortes reales.

Actualmente se utiliza para este objetivo el Sincrotrón, que es un acelerador de partículas. Pero alcanzar las resoluciones necesarias que nos permitan visualizar completamente la microestructura de los tejidos solo se consigue en un pequeño volumen del diente.

Además, es tanta energía la que penetra en el diente que en muchas ocasiones acaban ligeramente quemados.


Perfil profesional

Mario Modesto Mata es Licenciado en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), con especialidad en Zoología. Posteriormente realizó el Máster de Arqueología del Cuaternario y Evolución Humana por la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, obteniendo el premio extraordinario fin de Máster. A continuación, comenzó el doctorado en el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en Burgos, tratando el tema del desarrollo dental en los homininos de la Sierra de Atapuerca.

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